27 La danza del fuego

Para practicar la meditación con una vela, o llama encendida, comienza aquietando la respiración poco a poco. Cuando sientas que su estado está más relajado, mira fijamente el objeto y trata de verlo en su totalidad, sin elaborar algún tipo de pensamiento, juicio o interpretación. Si algún pensamiento llega a la mente, simplemente déjalo pasar. Vuelve a concentrarte en el objeto. Hoy pondrás tu atención en la llama, en su movimiento, color, temperatura, aroma. Un ejercicio realmente gratificante.