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SILVIA JAEN

Desde que era muy pequeña, la mejor manera que tenía para expresarme era mi cuerpo…

Miraba embobada los cuerpos de las gimnastas y su forma sutil y elegante de moverse. La expresión y emoción que me transmitían eran indescriptibles.

Mi gran ilusión era poder hacerlo de la misma manera que ellas, sentir y vivir el movimiento y esa especie de calma, libertad y todas aquellas sensaciones más que me llegaban cuando las veía. Quería habitar mi cuerpo de la misma manera y entonces comencé a tomar clases durante algún tiempo, el suficiente como para empezar a saborear todo aquello que ya imaginaba…

Entonces según iba creciendo, comenzó a despertar en mí una gran atracción por el mundo de la moda. Era una manera de seguir creando y conectando, de alguna manera, conmigo misma. Admiraba la belleza de los cuerpos moviéndose y expresando un arte incomparable. Y  cuando yo misma subía a una pasarela o hacia sesiones fotográficas, sentía que era pura expresión.

Muchos años después, encontré mi camino. El destino puso en mi vida unas interesantes charlas en las que hablaban de Alimentación, Yoga y Meditación. Casi sin pensarlo fui a ellas y, movida por algo muy fuerte que venía de lo más profundo de mi ser, empecé a estudiar y practicar Yoga tal y como me había aconsejado un buen amigo que me dijo: ”El yoga te va a hacer grande por dentro”  ¡¡¡Me fascinó!!!

Al poco tiempo, me formé en Hatha Yoga Clásico y una profunda sensación de bienestar y paz  interior invadieron mi cuerpo y mi alma. Sentí que era lo mío. Sin duda, estaba en el camino

Comencé a dar clases y a practicar, diariamente. ¡Era apasionante lo que había descubierto! El Yoga me hacia crecer, calmaba mi mente, me enraizaba. Realmente, había surgido en mi una profunda transformación y lo más hermoso es que podía compartir mi experiencia vital con los demás.

No dejaba de practicar, escuchar, aprender, recibir cursos, asistir a seminarios, leer cada día…..absorbía todo lo que podía y todo lo que tuviera que ver con esta disciplina milenaria maravillosa.

Movida por el deseo de ahondar aún más, comencé a practicar de manera profunda  y constante en Yoga Iyengar, y posteriormente, empecé a dar talleres por toda España así como cursos de formación para profesores de Yoga.

En la actualidad, dirijo mi propia escuela: Shiva Yoga y también un curso de formación para profesores que me brinda la oportunidad de acercarme y conocer a diferentes personas.

Tras 15 años de enseñanza y más de 20 de práctica continuo implicándome en mi trabajo al 100% y entregando todo el amor y dedicación en cada una de mis clases.

Mi agradecimiento al Yoga y a mis maestros es inmenso, infinito. Gracias por dejarme ver que hay muchas cosas que aprender y que todo esto es sólo el principio…. Namaste