Evitar el sufrimiento

El dolor es algo ineludible en la vida, ya sea del cuerpo o de la mente, todo el mundo lo experimentará a diferentes niveles, en algún momento de su vida. ¿Cómo es posible entonces ser feliz y estar contento? La actitud hacia el dolor es lo que provoca el sufrimiento. Como un picor, si le prestas demasiada atención y te rascas, te picará más. El apego es lo que trae el sufrimiento y lo convierte en una carga. Por eso, las personas que consiguen mantener una actitud desapegada, sabiendo que pueden perder todo lo que tienen, y comprendiendo que realmente no poseen nada, son las más felices. El dolor no se puede evitar; seguramente llegará en algún momento, como una enfermedad, como un corazón roto, como un fracaso: tiene muchas formas y maneras. Tampoco se puede huir de él, porque acabará por alcanzarnos. Lo único que se puede hacer es meditar y practicar el desapego. Este es el único camino hacia la felicidad y la liberación.