Jeronimo

El 28 de diciembre de 2015 fui a Cuba para pasar una semana de mochilero. Para mi sorpresa, la primera cubana que conocí fue una señora asiática de mediana edad, que me esperaba en el aeropuerto para transportarme a un hostal que había reservado solo unos días antes. Cuando nos pusimos en marcha, me picó la curiosidad y le pregunté por su origen étnico. Me dijo que era una cubana de cuarta generación. En ese momento supe que este viaje estaba destinado a algo mucho más grande que fumar puros y beber mojitos.