Instrucciones - Meditación dinámica OSHO

Duración: 00:07:15 La MEDITACIÓN DINÁMICA OSHO es una forma rápida, intensa y total de romper con los viejos patrones arraigados en el cuerpo-mente que nos mantienen prisioneros del pasado, y experimentar la libertad, la observación, el silencio y la paz que se esconden detrás de los muros de esta prisión. La meditación está pensada para hacerse temprano por la mañana, cuando «la naturaleza entera revive, la noche ha terminado, el sol está saliendo y todo se vuelve consciente y alerta». Puedes hacer esta meditación tú solo, pero para empezar podría resultar más fácil hacerlo con otras personas. Es una experiencia individual, por eso debes permanecer ajeno a quien tengas a tu alrededor. Viste ropa suelta y cómoda. La meditación se tiene que practicar con la música específica de la OSHO Dynamic Meditation, la cual señala y apoya energéticamente las diferentes fases. *INSTRUCCIONES:* La meditación tiene una hora de duración y consta de cinco etapas. Mantén los ojos cerrados y, si es necesario, puedes usar una venda para taparte los ojos. Es una meditación en la que, hagas lo que hagas, tienes que mantenerte constantemente alerta, consciente y despierto. Permanece como un testigo. Y cuando, en la cuarta etapa, te hayas quedado totalmente inactivo, inmóvil, entonces, esta alerta alcanzará su punto álgido. Primera etapa: 10 minutos Respira caóticamente por la nariz. Deja que la respiración sea intensa, rápida, profunda, sin ritmo, sin un patrón, concentrándote siempre en la exhalación. El cuerpo se ocupará de inhalar. El aire debe entrar profundamente en los pulmones. Respira tan rápido y fuerte como puedas, hasta que literalmente te conviertas en la respiración. Utiliza los movimientos naturales del cuerpo para ayudarte a generar más energía. Siente cómo aumenta tu energía, pero no te relajes durante la primera etapa. Segunda etapa: 10 minutos ¡EXPLOTA! Deja que salga fuera todo lo que necesites sacar. Hazle caso a tu cuerpo. Dale libertad para expresar todo lo que sientas. Vuélvete completamente loco. Grita, chilla, llora, salta, da patadas, sacúdete, baila, canta, ríete, tírate al suelo. No reprimas nada. Mantén todo tu cuerpo en movimiento. Al principio, te puede ayudar fingir un poco. Nunca permitas que tu mente interfiera con lo que está ocurriendo. Vuélvete loco conscientemente. Sé total. Tercera etapa: 10 minutos Con los brazos levantados por encima de la cabeza, salta arriba y abajo gritando el mantra «¡JU!... ¡JU!... ¡JU!...» tan profundamente como puedas. Cada vez que caigas, hazlo sobre las plantas de los pies dejando que el sonido golpee profundamente en el centro sexual. Entrégate por completo hasta quedar totalmente exhausto. Cuarta etapa: 15 minutos ¡STOP! Quédate como una estatua donde estés y en cualquier posición que te encuentres. No cambies la posición de tu cuerpo bajo ninguna circunstancia. Una tos, un movimiento o cualquier otra cosa disipará el fluir de la energía y se habrá́ perdido el esfuerzo. Sé un testigo de todo lo que te está ocurriendo. Quinta etapa: 15 minutos ¡Celebra..! Expresa todo lo que estés sintiendo a través de la música y la danza. Deja que esta vitalidad te acompañe durante el resto del día.