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He sido profesor en dos universidades - OSHO Talks Vol. 6

Los teístas creen en Dios, sin conocerlo, sin experiencia alguna; su creencia es tan solo una forma de escapar de la duda, nos dice Osho. Sin embargo, permanecer en la duda requiere un tremendo coraje. No escaparse de la duda es una de las cualidades fundamentales del buscador y creer es un escape. Cubrir tus dudas siempre te va a proporcionar una sensación de alivio. Sin embargo, es una falsa seguridad porque en tu interior sigues sabiendo que no sabes. Según Osho: He sido profesor en dos universidades. La última de la que me marché tenía casi ciento cincuenta profesores, y la sala de profesores estaba rebosante de todo tipo de rumores. Estuve en esa universidad durante casi nueve años, y yo seguía mirando, escuchando: ¿Iniciará alguien una discusión sobre Dios? Ciento cincuenta profesores, de los cuales siete pertenecían al departamento de filosofía, cinco al departamento de psicología, cuatro al departamento de teología -- ¿al menos estas personas? Pero no. Se discutía sobre actores, se hablaba de las actrices, sobre películas, se discutían novelas, incluso se discutían los asuntos amorosos de los estudiantes – y allí había todo tipo de políticas. Te sorprenderás: de esas ciento cincuenta personas – Durante nueve años esperé que alguien algún día preguntase si Dios existe o no. No, nadie. En realidad, en la sala de profesores, que estaba hecha para albergar a ciento cincuenta personas, mi silla estaba reservada para mí, porque no estaba interesado en sus cotilleos y sus asuntos políticos y amorosos y en los chismes y en todo tipo de cosas. No me interesaban. Mi silla estaba permanentemente reservada para mí – ninguna otra silla lo estaba de forma permanente. Siempre que iba estaba disponible para mí; nadie se sentaba en ella. Y poco a poco habían ido retirando sus sillas cada vez más lejos de la mía, porque no estaba interesado en sus cosas, y ellos no estaban interesados en las cosasque a mi me interesaban. Siempre que pasaba por la sala, se callaban, como si se tratara de niños pequeños que hubieran sido pillados haciendo algo malo.

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